Páginas vistas en total

miércoles, 10 de octubre de 2012

SALIDA CON PEPE PELON

Quiero establecer como premisa, que la salida que compartimos Pelón y yo, no fue un enfrentamiento peskero al uso. No se trataba de dilucidar quien de los dos pescaba mas Nada mas lejos del fondo de la historia.

Independientemente de compartir lo que resultó ser un inolvidable día de pesca entre buenos amigos, gracias Pelón, lo que yo he tratado es de reivindicar la hermana pobre del foro, la pesca a fondo, frente a la estrella indiscutible que es la pesca al vivo. Aquí parece que lo del tamaño sin importa.

Por lo tanto compartimos bañera dos pescadores de estilos y preferencias distintas, Pelón como master y digno representante de la pesca al vivo y yo como único representante (creo) y en defensa del disfrute de la pesca a fondo. El resultado ha sido incierto, lo dejo a vuestra consideración, que cada cual cuente luego su opinión.

Vamos allá.


La ciudad cubierta de oscuridad. Extraños zombis deambulaban por las calles. Hay vida, carajo, a estas horas, me dije, dirigiéndome al punto de reunión con Pelón. Eran las 6´30 de la madrugada, toda una experiencia para mí.

Con precisión asquerosamente germánica tanto Pelón como un servidor llegamos puntualmente a la cita. Como me lo veía venir insistí en ir con mi coche, lo que facilitó que parase a cojones en Calaburras para tomar café y volverme mas humano y menos piltrafa, la noche venía dura sin haber sobado cama.
El camarero flipó al verme entrar, sin saber si iba o venía. Voy,  le dije sacando pecho de felicidad, pero poco convincente me tuvo que ver el pendejo por la puta sonrisilla irónica que soltó..

Llegada a puerto, gestión de eremitas en plan mamoneo de las cosas del queré, vamos que eran ajenos pero de gente bien avenía. Embarque y tirón hacia las bóves. Con muy buena mar el Viejo Lobo se comporta y su patrón lo lleva fácil. La electrónica funcionando del carajo, cartas en el plotter de consola, cartas en el selular, brújula, sonda, etc. Este tío no se pierde, pensaba.

Comenzamos con los vivos, llenando el capacho con facilidad de jureles y caballitas en lugares marcados como “El Paraiso de los infieles” “El burdel de las caballas” “El agujero del diablo” “La piedra de la jurela divina” etc. etc. (los nombres los he tocado un pokillo por discreción, pero mas o menos eran así….)

La niebla cerró banda y comienza la fiesta. Pelón patronea buscando marcas, pero…. La cosa se complica. ¿onde connño está tierra? ¿ves tierra Patrón?.



Me kedo mirando al plotter, a la carta del selular a la brújula, al cielo, a la tierra, a mis santos cojones y pienso, esto no puede ser posible, esto no me puede pasar a mi un lunes y sin dormir shipooote. Hago un esfuerzo y le digo con el brazo extendido hacia la baborproa que es por proa pero un cachito a babor de la crujía.

-         Por allí Pelón, seguro, le dije siguiendo mi instinto flamenco (ave migratoria coño)
-         Pues creo que va a ser por allí, dice Pelón señalando baborpopa. Dirección contraria a la por mí expuesta.
-         ¿No estamos fondeados en el punto del carajo? Pos ya está. A largar las cañas.
-         Que no e iguá Patrón estar así que asao, que si el filo de la caída, que si la meseta que baja, que si la piedra que sube.
-         Mira Pelón echo una cañita y vemos. Sin darle tiempo caña calá. Bajada, picada y subida de un magnífico Chopón.
-         Que no, tío, queso es mierda, que levanto y nos movemos.

Levantada de fondeo y a otro punto. Miraba al plotter y me encomendaba a todos los santos del mar.




Observo entre la bruma la silueta de un barco trajinando.

-         Mira Pelón allí, el barco del arró
-         Y ese que está ¿a costa o pa dentro?
-         Pues por lo que cuentan, ni una cosa ni otra, mas bien perdío.
-         Entonces estamos del carajo tío, tengo la marca. 





            Nuevo fondeo. La tierra ni aparecía ni se la esperaba. Hicimos los deberes, cañas con flotadores y vivos levantados de fondo. Vivos pegaitos a fondo, cañas con filete de caballa. Todo un despliegue.

Observando un guequecillo entre las Regent  me atreví a largar, con un lance cortito,  la Arathon con mejillón fresco y en su concha. Bajada, clavada y nuevo choponazo. Voy cambiando de cebos tanteando el fondo, solo con plomo corrido y 2/0 en punta. Se suceden los langostinos, navajas vivitas y eremitas XXXL. Hay zarzaleo y empiezo a negociar parguetes.

Los vivos, los muertos y los filetes, sin señales de vida. La corriente pacá, la marea pallá y la brisa donde le venía en gana. Pelón juraba y perjuraba de las malas condiciones, con el pescuezo dilatao como Antonio Molina cantando el soy minero. Yo a lo mío, como podía.

Pasa el tiempo y el figura se anima al “mierdeo” como dice y pone a funcionar la Talassa, con mi mismo montaje. Los parguetes comienzan a subir, teniendo Pelón algunas picadas de infarto, papapargos seguro de mas de 2 kilates.

Creo que es pura cortesía. Como el comenta, la pesca a fondo es guarreía. Si quisiera en cada salida llenaba un capacho en media hora comenta, por lo que agradezco que dedicara un tiempo a esa modalidad

En esto observo que me pasa eremitas cadáveres, listos de papeles., mientras los que el pone parecían ladillas los jodíos, que pataleo. Tengamo la fiesta en paz, que así no piensa en el mohonasho que se está comiendo. En el fondo creo que disfrutaba el pendejo con lo de: “mira Patrón lo dejo flojito, se ponen a picar, tenso línea, espero que chupen y ………..clavao está”.



Los vivos empiezan a ser atacados por múltiples picadas, carajosamente buenas, pero solo suben congrios y morenas, una jartá. Estamos en piedra le digo como si fueran baketas. La cosa no va bien. Su cara es un doló estreñío.

-         Coño Patrón que los dentones se nos escapan y solo entran bien los rabilargos.

Sospecho, con toda lógica, que si hay una picada que no prospera siempre tiene que ser un dentón. Cojonudo, entonces me han pikado por lo menos cinco dentones y al Pelón otros tantos. Y a veces a tres cañas a la vez.

-         Todo es cuestión de esperar, clavamos seguro se motivaba el artista .

Observando como ponía los vivos, creo que los buenos buenos son las caballitas tamaño sardina, porque las usaba todas. Las mas grandecitas venían pa mi banda, seguro que pretende que yo coja uno muy gordo pensé, agradeciéndole el detalle.

Pero a esa altura de la historia, a pesar de los picadones perdidos,  mi único pensamiento era como carajo encontrar un hueco y meter mi Talassa con algo mas de plomo y un aparejo doble largo. Imposible, no había hueco ni pa decirle adios al melillero. Imaginaba todas las cañas a fondo teniendo varias picadas a la vez, la joooostia, por que aquel fondo prometía.

La cosa decae de nuevo y decido que es la hora del aperitivo. En la nevera unas birras helaitas y unas conchas finas vivas que quitaban el sentío.  Negocio la birra, destapo el tape para preparar las conchas y chorrito limón cuando el Pelón dice:

-         Joder tío como tienes de buena la carná, mira que huele bien, dan ganas de comérselas.

Me trinca un par de conchas y monta el tío guripa una especie de volatero a caña y plomao. Pasmao me kedo viendo como el aperitivo se convierte en largaba pal fondo. No tendrá bastante con las navajas vivas, los mejillones, los langostinos y los eremitas. Sin contar los calamares. Venga Patrón no tenguarrines que igual, igual……..

-         Pelón me apetece clavar una breca, le digo observando las conchas. Puestos a joderlas pues a brecas que es lo suyo,.
-         Pues estamos ahora en el sitio exacto Patrón, aquí las brecas se clavan a cientos, que digo a cientos, a miles.
-         Pues vamos allá, a ver si hay suerte.

Sacamos de todo, lo que se puede uno imaginar, pero las brecas ni aparecieron ni se las esperaba. Lo que si desaparecieron fueron las conchas de mi alma.

Llegado el momento de la comida ya se empezaba a ver tierra. Comimos como marqueses, usando tenedor y servilletas. Eso es clase. Nos jalamos unas buenas albóndigas con tomate que supieron a gloria y chocolate de postre.


Comenzaba la sesión de tarde. Los teléfonos no paraban, los wasap se amontonaban, estabais todos todos pendientes de nosotros. Que bueno tener amigos. Entre todo lo que llegó destaca una foto de Joaquín Suspi. Dada la posición del sol, no se veía excesivamente bien la pantalla.

-         Mira Pelón la foto que manda el Suspi.
-         Coño parecen unos calamares fritos.
-         Pues yo creo que son mierdas de perro, dije esforzándome con la imagen.
-         Que va, eso son calamares rebozaos fritos, seguro.

Con ganas me kedé de pedirle al Suspi una fuente llena pal Pelón, pero por si no fuesen calamares rebozaos fritos, mejor no. Os dejo la foto y ya vosotros me comentáis, pero sigo diciendo que no tiene pinta de calamares.




La tarde transcurría en la misma línea. Todas las cañas a vivos, muertos y filetes entraron en la quietud  total. Pelón compartía sus conocimientos:

-         Mira Patrón, estamos de putísima madre (con perdón), los vivos en su sitio. Por ahí baja la meseta delo xxtantos metros, allí el cortadoy hacia dentro sube. Con esta marea vaciante el pescao come sin parar. Por allí nos van a entrar.

Yo asentía, mirando hacia el agua, allí donde señalaba el maestro, intentando ver mas allá de la superficie. De veras me esforzaba por ver la caída, la piedra y todo lo que decía, pero nada. Definitivamente no tengo poderes paranormales como Pelón. Así que puse mas atención a los globos esperando los dentones que llegarían .

            - Mira como se mueve el puntero, el jurel está acojonao, por ahí hay un bicho, atento que va a pegar el leñazo.

No he mirao tanto un puntero en mi vida, no sé si era el jurel acojonao o la fuerza mental del pelón enviando positrones que lo doblaban, figura el tío. El puntero vuelve a la normalidad.

-         Fíjate Patrón el bicho a pasao de largo, seguro que el hioputa del jurel se ha escondido detrás de un alga y no lo ha visto. Será cabrón el jurel cooño.

Una de mis desgracias o virtudes, depende, es que tengo la imaginación fácil, así que allí estaba mirando al puntero e imaginando el jurel listo del carajo escondiéndose cada vez que pasaba un dentón. Lo veía como un documental, os lo juro. ¿Imaginación o visiones delirantes? La cosa me preocupa. ¿Qué hacer cuando un jurel se esconde y no curra? Le sugerí al pelón de cambiar la línea pon una bipolar de cobre fino a la que conectar a la batería del barco para que el jurel pardillo saliera de la mata.

Por su comentario creo que no le gustó la idea, ni la de sumergir la cámara que tiene en cabina con un emerillón a la línea, tampoco. Está claro que estoy fatal en esto de la pesca al vivo.

La marea vaciante se hacia notar, a fondo seguíamos clavando piezas pero de menor porte.

-         Con esta marea verás, ahora es lo bueno del día.
-         Ojalá Pelón a ver si aparece una buena brequita.
-         Un capacho vamos a llenar de brecas, que digo un capacho…………aquí la brecas a puñaos, a cientos y a miles.

Si las cosas pueden empeorar seguro que empeoran. Sacamos un congrio y me entretengo en pijotear con el bicho mientras Pelón maldecía, olvidando controlar la caña de mi banda. ¿Dónde entrará el bicho? Pues a esa caña. Ya Pelón a colgado el vídeo maldito que me ha hecho reir hasta el descojone y me obligará a no aparecer por el foro en meses. Viendo como una de las mejores picadas se va al guano te deja de un gilipollas............... Creo que Pelón estaba por echarme al agua por la forma de maldecir, aunque en honor a la verdad el tonteo del congrio no es como parece......Venga va, si es lo que parece, coooooooño que forma de verme gilipollón. mieeerda. Pero como se van a reir los pendejos. Dejo enlace.


Pelillos a la mar, y seguimos currándonoslo. Pelón, palabra que no vuelvo a mariconear con los congrios y prometo no quitar la mirada del puntero en las 10 horas de la siguiente salida.

Sigo a mi bola, mas feliz que un gurriato que se estrena con una viuda. La tarde estupenda, dio paso a la puesta de sol, que observamos en nuestras butacas con las patas estiradas sobre la borda. En algo estuvimos por fín de acuerdo, disfrutar de la pesca no es solo clavar pescado, hay mucho, pero que mucho mas.

Tras la puesta recogimos bártulos, dejamos las brecas para otro día y tiramos para puerto.





Como veis no os puedo contar nada nuevo, que no sepáis y que no hayáis vivido vosotros también. Pero es lo que hay.

Yo disfruté con el pargueteo muy mucho, pero también con las picadas de congrios y morenas que subí, tanto o mas que las picadas de dentones que no subí, y la superpikada que perdí, porque eso eran dentones fijo, me dijo Pelón.

También estoy seguro  que a pesar de sus cabreos, juramentos y maldiciones, Pelón disfruto con sus vivos, muertos y filetes y, entre nosotros, juraría que el muy pendejo disfrutó bastante con los pargos aunque se resista a decirlo.

En resumen pudo decir que lo mío seguirá siendo el fondo, el guarreo, el morralleo, tirarse al barro o como coño le digáis. Lo disfruto del copón y lo manejo. Lamentablemente para el vivo no tengo poderes paranormales, ni mente que concentre positrones en el puntero y, ni mucho menos puedo comunicarme con los jureles hioputas que se esconden los ladinos detrás de las algas. Vamos un auténtico negao para el vivo, además pierdo unos pikadones cada vez que voy con un figura, aún se tiene que acordar el Canijo aquella que perdí cuando faltaban apenas 3 metros para sacar al bicharraco. Aunque ya voy aprendiendo cosas como que a la trompúa hay que buscarla con chocos vivos o calamar a los 42 encimita del bolo y por la tarde.

Ganó el fondo del Patrón??? Ganó el vivo de Pelón???, vosotros mismos, pienso que los dos ganamos bastante, aunque seguro que de forma unánime nos mandareis a los dos a la lista del los mohonasos que es como en tié quen sé y emsiempre jasío.

Solo keda Peloncete dejarte un regalito, la coplilla que te pasastes el día cantando, disfrútala y apréndete la letra que solo repetias el estribillo.


Saludos

 




             

1 comentario:

  1. De lo que no cabe duda es que salidas de pesca como éstas se disfrutan muchas a lo largo del año, pero si en buena compañía el mohonaso acaba siendo de chihuahua en vez de mastín...
    EL vídeo de la picada no tiene desperdicio, si que es cierto que no se le puede perder la vista al puntero, pasa igual en el kayak, como no lleve la caña en la mano picada y "entanamiento" que conlleva generalmente la pérdida de la captura.
    Un placer leer tus aventuras.
    Un abrazo
    Arturo "Caballa"

    ResponderEliminar